martes, 14 de julio de 2009

A vulgar taste of mine (dieciseisava parte)


Se buscan valientes (Dieciseisava Parte)
Por Armando Camacho

Intenté hablar con Barajas pero no respondía. Me encamine hacia la casa de Mora esperando encontrar ahí la camioneta blanca y al maldito chaparro. Me estacioné al inicio de la calle para poder observar tranquilamente sin ser visto. El viento soplaba disipando el calor. El follaje de los árboles y el sol creaban una sombra sobre el auto que aunados a la tranquilidad de la calle comenzaban a arrullarme. El tiempo pasaba lento. Tan lento.

Después de una hora de esperar, una Navigator blanca dobló en la esquina. Era el chofer de Mora y estaba solo. Se detuvo frente a la casa. El motor de la puerta eléctrica se activo y el chaparro estacionó la camioneta. Unos minutos después salió caminando de ahí, enfilándose hacia Reforma.

Mi Renault color vino y yo transitábamos silenciosamente, seguíamos de cerca a ese diminuto hombre que caminaba por debajo de la banqueta. Ignoraba mi presencia hasta que me decidí a cortarle el paso. No había razón para guardar la compostura. Metí el embrague, hice el cambio de velocidad y pise el acelerador a fondo. Un golpe seco rompió la tranquilidad de la calle. El auto levantó a aquel maldito unos cuantos centímetros, su cuerpo dio de lleno contra el cofre y la cabeza golpeó de frente el parabrisas. Unos metros adelante pise el freno, el pinche enano cayó raspándose el rostro con el pavimento. Rápidamente baje del auto con la 9mm en la mano.
-¡Hijo de la chingada! ¡Hijo de la chingada! ¡Hijo de…! –murmuraba mientras se retorcía en el suelo.
-¡¿Donde esta Ariadna, cabron?! ¡Contesta!
-¡Te vale madres!... ¡Chamaco pendejo! –dijo con voz ahogada.
-¡Dime dónde chingados esta Ariadna, cabron! –insistí.

El enano respondió escupiéndome en la cara. La culata de la 9mm acertó dos veces a las costillas de aquel patán. De un tirón lo introduje en el asiento trasero del Renault. Mientras recuperaba el aliento, busqué en sus bolsillos algo que pudiera servirme. Unas cuantas monedas, un celular, una pluma bic y las llaves de la casa de Mora, fue lo que encontré
-¿Quien chingados esta en la casa? –pregunte.
-Ahí no hay nadie. Andas bien perdido, pendejito

Dejé al tipo doblándose de dolor y aceleré. Un par de cuadras adelante, con el corazón en la garganta, intenté llamar nuevamente a Barajas.
-¿Qué pedo, pinche Franco? ¿Dónde andas? No era Ariadna, cabron. No era. –la alegría de que su hija no hubiera sido la chica encontrada en aquel hotel se desbordaba por el teléfono.
-No, no era Ariadna. Era Leticia
-¿De qué hablas?
-Aquí tengo al pinche chaparro, al chofer de Mora, esté cabron es el que contrató a los güeyes que se llevaron a Ariadna… pero los pendejos se equivocaron y también se llevaron a su amiga, Leticia…
-¡Hijos de la chingada!... entonces ella es la del hotel. –lo dijo con un alivio que me provocó asco.
-¿Ya pudieron hablar con Mora?
-No. El ojete no quiere hablar, el muy cabron pidió supervisión a derechos humanos y nadie puede pasar a su cuarto.
-¡Puta madre!... Voy para la casa de Mora. Lo veo ahí. Este pinche chaparro es el que debe de saber donde esta Ari.

El tipo estaba lo suficientemente lastimado como para no levantarse en un buen rato, aun así, lo até con cinta de aislar. La casa de Mora era enorme, una vez más el motor de la puerta eléctrica se accionó y estacioné mi auto sin problema alguno. Una vez adentro, recorrí la casa para asegurarme de que efectivamente no hubiera nadie. Era enorme pero de mal gusto, la personalidad de Mora resaltaba por doquier.

Arrastré al chaparro por la sala, el comedor y la cocina hasta llegar al rincón más apartado de la vivienda. Barajas no tardaría en llegar.

(Continuará...)

4 comentarios:

  1. ME AGRADO MUCHO COMO SE MADREO AL CHAPARRO
    JA

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  2. Vientos Bro, oye ya ve metiendo mas no?? que me he quedado picado k, salu2.........Monti

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  3. Me encanta esta historia.
    Es imposible cansarse.
    Quiero más!
    Espero que la ausencia no sea eterna.

    Saludos!
    Cuidese!

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  4. Armin, ¡ya escribe mas! no seas cabron, ya te tardaste mi buen :( Si es inspiracion yo te llevo luego un churrito

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